Jamás he estado en las Pribilof, esas islas del Mar de Bering hacia las que ponían proa en la maravillosa película El Mundo en sus Manos de Raoul Walsh. De momento me he quedado en la Alaska continental. Pero esa frase exclamada al frío viento del océano en el celuloide de 1952 siempre me ha sugerido las aventuras y emociones que, de alguna manera, intento encontrar en mis viajes.
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jueves, 31 de marzo de 2011

TELESCOPIOS (MAUNA KEA, HAWAI'I)



En la cima del Mauna Kea, la montaña blanca, a 4205 metros de altitud sobre el Oceáno Pacífico, las estrellas se acercan y brillan más. El cielo se ilumina con el brochazo incandescente de la Vía Láctea y las constelaciones se dibujan entre abismos negros por encima de los cráteres extintos. Desde la cumbre el corazón de la galaxia palpita abrumadoramente en un giro inmenso de planetas, estrellas, nebulosas y agujeros negros. La bóveda inabarcable de todo el universo se derrumba encima de mi cabeza mientras el frío sideral atenaza las manos.

En ese aire limpio, en esa noche de cristal oscuro, los astrónomos de todo el mundo han instalado sus ojos de vidrio que escrutan el fondo del pozo intentando llegar cada vez más lejos. Como escarabajos de metal, los telescopios sobre el Mauna Kea perfilan el horizonte con sus jorobas esperando que el rojo intenso del crepúsculo sobre el mar vaya diluyéndose en sombras redondas para empezar a observar la noche de diamantes.

Una noche verdaderamente hermosa.

(Mauna Kea, Big Island, Hawaii, agosto de 2009)






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TELESCOPES  (MAUNA KEA, HAWAI'I)

On Mauna Kea's top, the White Mountain, 4205 meters high over Pacific Ocean, the stars come closer and shine even more. The sky is illuminated by Milky Way's incandescent brushstrokes and constellations are drawn among black abysses above the extinct craters. From the summit, the galaxy's heart beats overwhelmingly in a immense turn of planets, stars, nebulae and black holes. The whole universe's unfathomable vault collapses over my head as the sidereal cold grips my hands.

In that clean air, in that dark crystal night, worldwide astronomers have set their glass eyes scanning the bottom of the pit trying to get farther and farther away. Like metal beetles, telescopes on Mauna Kea outline with their humps the horizon waiting for the intense red sunset on the sea to get diluted in round shadows to start observing the diamond night.

A truly beautiful night.

(Mauna Kea, Big Island, Hawaii, August 2009)


(c) Copyright del texto y de las fotos: Joaquín Moncó

miércoles, 11 de agosto de 2010

LA MONTAÑA MÁS ALTA: MAUNA KEA (4205 msnm)


Desde Hilo, el Mauna Kea alza sus 4205 metros sobre el mar

Ya sabemos que el Everest, o Chomolumgma, es la montaña más alta del planeta, con sus 8848 metros, por lo menos, que algunas mediciones recientes nos han aumentado esa cifra. La talla del gigante himaláyico y la de sus vecinos se mide desde el nivel del mar, por muy lejos que se alce de la costa del Océano Índico, pero hay otras varas de medir.

Lo que no sabe todo el mundo es que hay montañas más altas en la Tierra que podrían destronar al rey de reyes. Así sucede en la isla de Hawai'i, la más grande del antiguo archipiélago de las Sandwich, a la que le brotan volcanes como champiñones en otoño. De los cinco volcanes que se alzan en su interior (más alguno en los alrededores) ya inactivos como el Mauna Kea, Mauna Loa, Hualalai y Kohala o hiperactivos como el Kilauea, hay dos que superan la cifra de 4000 metros de altitud sobre el nivel del mar, el Océano Pacífico en este caso, que no es poco. Pero ahí no quedan sus credenciales, porque ambos, medidos en su totalidad desde donde nacen en el fondo oceánico, y no sólo contabilizando la parte que emerge sobre las aguas en la isla, baten con claridad al Everest y a quien se le ponga por delante.

Camino a la cumbre real del Mauna Kea

El más alto de todos el Mauna Kea, que significa montaña blanca, alcanza los 4205 metros sobre el nivel del mar, los cuales pude contemplarlos en toda su integridad desde las playas de Hilo. Pero el coloso esconde bajo las olas otros más de 6000 metros que le alzan a la espectacular altura de más de 10.000 metros. Apabullante. En invierno las nieves decoran su cima, de ahí el nombre, e incluso se llega a esquiar en ella, por lo que se puede practicar deportes de invierno y tostarse en la playa en el mismo día en pocos kilómetros de distancia. Curiosidades de este archipiélago. 

Puesta de sol desde la cumbre del Mauna Kea

Aunque se puede ascender a pie, como sería lo moralmente correcto, hay una carretera que te eleva casi hasta la cima donde se encuentran los famosos telescopios astronómicos que aprovechan las magníficas condiciones de los cielos hawaiianos para desentrañar los más remotos rincones del universo. Hasta allí llegan la mayoría de turistas algunos de los cuales no pueden evitar sufrir algo de mal de altura. Es el precio de subir en coche desde el nivel del mar a 4000 metros de altura en poco tiempo. Como yo tampoco andaba sobrado del mismo, tiré de carretera y manta y, tras hidratarme a conciencia, me planté en la cima del Mauna Kea haciendo buen uso del motor de explosión. Una vez allí, un sendero por la tierra roja permite alcanzar la verdadera cima del volcán, sagrado para los locales, pero es algo que no todos los que suben en coche se molestan en hacer. Por supuesto yo no pude evitarlo... Las vistas desde la cima son inefables, sobre todo cuando llega la puesta de sol que alcanza colores y tonalidades infernales.

El Mauna Loa al atardecer visto desde la cima del Mauna Kea

Desde allí se puede observar el vecino volcán del Mauna Loa, montaña grande en lengua vernácula, que mide 4170 metros sobre el mar pero que también esconde otros cinco o seismil de reserva bajo las faldas por lo que también derrota al Everest en buena lid. Además, con sus 75.000 kilómetros cúbicos de roca, es la montaña más masiva de todo el globo.

En un vuelo interno entre Hilo y Kona, en el mismo agosto de 2009, pude también contemplar ambos colosos asomar las testas coronadas sobre las nubes.

(Hawaii, agosto de 2009)

El Mauna Loa y el Mauna Kea asoman sobre las nubes



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HIGHEST MOUNTAIN: MAUNA KEA


We know that Mount Everest, or Chomolumgma, is the highest mountain on Earth, 8848 meters high, at least, because recent measurements have increased that figure. The size of the Himalayan giant and its neighbors is measured from sea level, however far it rises from the Indian Ocean coast, but there are other yardsticks.

What not everybody knows is that there are higher mountains on Earth that could dethrone the king of kings. This occurs on Hawai'i island, the largest of the former Sandwich archipelago, on which volcanoes sprout like mushrooms in autumn. Of the five volcanoes that rise inland (plus some around), inactive as the Mauna Kea, Mauna Loa, Hualalai and Kohala or hyperactive as Kilauea, two are actually higher than 4000 meters of altitude above sea​​ level, the Pacific Ocean in this case. What's more, both measured in full from the bottom of the ocean, not just counting the part that emerges above the water on the island, clearly beat Everest and anyone else.
Highest of all the Mauna Kea, which means white mountain, reaches 4205 meters above sea level, which I could watch them in full from Hilo beaches. But beneath the waves teh colossus hides other 6000 meters that rises it up to the dramatic height of over 10,000 meters. Overwhelming. In winter snow decorates its top, hence the name, and people even ski on it, so you can practice winter sports and bask on the beach on the same day within a few miles away. Peculiaritys of this archipelago.

Although you can climb on foot, as would be morally right, there is a road that rises almost to the summit where the famous astronomical telescopes take advantage of the superb features of the Hawaiian skies to unravel the most remote corners of the universe. Up there most tourists come, some of which can not help experiencing some altitude sickness. The price for driving from sea level to 4000 feet high in no time. As I had no much time to spare, I took the road and after having hydrated thoroughly, I got to Mauna Kea summit by using the internal combustion engine. Once there, a path through the red dirt leads to the real summit of the volcano, sacred to the local people, but not all who drive up there take the trouble to do it. Of course I could not help ... The views from the top are indescribable, especially when the sunrise takes hellish colors and shades.
From there you can see the nearby volcano Mauna Loa, big mountain in local speech, which reaches 4170 meters above sea level but hides also five or six thousand meters secretly under its skirts so it also defeats the Everest fair and square. And with its 75,000 cubic kilometers of rock it is the most massive mountain all over the globe.

In a domestic flight between Hilo and Kona in the same August 2009,  I could also see the two giants poke their crowned heads above the clouds.

(Hawaii, August 2009)



(c) Copyright del texto y de las fotos: Joaquín Moncó

TIERRA EN MOVIMIENTO (BIG ISLAND, HAWAII)

 
Cráter humeante del Kilauea con el Mauna Loa al fondo

La lava en Hawai'i corre libre a su antojo. Desde el Kilauea brotan los vapores sulfurosos que de vez en cuando obligan a cerrar el camino que rodea el cráter. Por el gran agujero no salta lava, al menos ahora, pero la tierra se resquebraja por las laderas que ruedan al mar y los ríos incandescentes se derraman por las grietas abiertas hasta hundirse en el Océano Pacífico en una explosión imponente.

La orografía y los mapas se modifican según los caprichos de la lava, tapando carreteras y campos, solidificándose en formas grotescas, avanzando en olas de alquitrán que devoran todo a su paso. Un recorrido en bicicleta por los bosques tropicales que surgen en poco tiempo del terreno arrasado me sirvió para tener un contacto de cerca con esa asombrosa naturaleza que se dibuja a sí misma constantemente. Los mapas se quedan anticuados con cada nueva erupción que modela la isla a su capricho retrazando caminos y carreteras.

Pude atravesar el interior de un tubo de lava, lava tube, testigo hueco por donde en su día el río dorado corrió a su anchas. Y saludar al nene, el ganso endémico y particular de esas islas que palmea alegremente sobre la lava endurecida.

Y escuchar las olas batir contra los acantilados de lava horadados y las extrañas playas negras de arena volcánica donde grandes tortugas verdes se dejan ver de vez en cuando.

(Hawaii, agosto de 2009)

Playa de arena negra volcánica en el sur de la isla

Nene, ganso endémico de Hawai'i (Branta sandvicensis)

Carretera cubierta por la lava

Interior del tubo de lava Thurston

Lava solidificada




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EARTH MOVING  (BIG ISLAND, HAWAII)


Lava flows in Hawai'i freely. From Kilauea sulphurous fumes emerge sometimes forcing to close the road around the crater. From the large hole lava does not spring up, at least now, but the earth cracks by the slopes rolling to the sea and incandecescent rivers overflow over open cracks to sink into the Pacific Ocean in an awesome explosion.

Orography and maps are changed at the whim of the lava, covering roads and fields, solidifying in grotesque forms, moving in tar waves that devour everything in their way. A bicycle tour by the tropical forests that in a short time arise from the ravaged ground enabled me to have a close contact with the amazing nature that draws itself constantly. Maps become outdated with each new eruption modeling the island at will retracing paths and roads.

I was able to cross a lava tube, hollow witness where the golden river once ran freely. And to greet the nene, endemic and particular goose in those islands that happily pats on the hardened lava.

And to hear the waves breaking against the drilled lava cliffs and strange volcanic black sand beaches where large green turtles are seen evey now and then.

(Hawaii, August 2009)




(c) Copyright del texto y de las fotos: Joaquín Moncó

miércoles, 21 de julio de 2010

FUEGO EN EL MAR (BIG ISLAND, HAWAII)



Una de las imágenes más espectaculares que se pueden contemplar hoy en día en la naturaleza (aunque para gustos todo el espectro de colores) es un volcán en pleno arrebato. Ver salir los fuegos del averno en estampida no tiene precio. Y si un lugar en el mundo puede jactarse de tener el volcán más activo de todos es Hawaii. En concreto la isla de Hawai'i (y no otra), también llamada Big Island, por eso de ser la más grande de todas las del archipiélago, posee los volcanes extinguidos, durmientes y activos más importantes del 50º estado, y Kilauea es quien se lleva la palma y los honores de ser el que que menos sestea del planeta.

Poder contemplar una furiosa erupción en toda regla o simplemente observar la lava de lejos, ya es cuestión de suerte. Yo me considero afortunado por poder haber disfrutado del espectáculo que supone un río de lava estrellándose contra las olas del océano Pacífico nada más y nada menos.

(Hawaii, agosto de 2009)







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FIRE AT SEA (BIG ISLAND, HAWAII)

One of the most spectacular images you can see today in nature (although there is no accounting for taste) is a volcano in full fury. To see all fires of hell rushing out is priceless. And if a place in the world can boast of having the most active volcano is Hawaii. In particular the island of Hawai'i (and no other), also called the Big Island because is the largest one in the archipelago, has the most important extinct, sleeping and active volcanoes of the 50th state, and Kilauea is who takes the cake and the honors of being the one that least sleeps on the planet. 
Watching a full-blown angry eruption or just see the lava from a distance is a matter of luck. I consider myself fortunate to have enjoyed the spectacle of a river of lava crashing into the waves of the Pacific Ocean.

(Hawaii, August 2009)



(c) Copyright del texto y de las fotos: Joaquín Moncó